Qué es Búsqueda de Visión

Hanblecheyapi-Buscando una visión

Lugar de celebración: Casa El Holandés y La Chamana. Ubicación: En las alturas del monte de pinos en las montañas de Granadilla.

Guiada por: Esther Siverio Cruz

Dirección: Calle La Higuera. Granadilla. 38.616 Tenerife . Mira el link en google maps: AQUI

Fecha: consulta la agenda en este link: http://esthersiverio.com/agenda-2/

HANBLECHEYAPI- LLORANDO POR UNA VISIÓN-BUSCANDO UNA VISIÓN

Esta manera de orar es muy importante, y de hecho es el centro de nuestra forma de vida, pues de ella hemos recibido muchas cosas buenas.

Cada hombre y cada mujer puede llorar por una visión, o “implorar”, y en los viejos tiempos todos nosotros –hombres y mujeres- “implorábamos” todo el tiempo. Lo que se recibe a través de la “imploración” está determinado en parte por el carácter de la persona que lo hace, pues solo las personas muy calificadas reciben las grandes visiones, las cuales son interpretadas por nuestro Líder o Hombre de Medicina (shamán), y dan fuerza y salud a nuestra nación.

Busqueda de visión Tenerife

Hay muchas razones para ir a la cima solitaria de una montaña a “implorar”. Algunos reciben una visión cuando son muy jóvenes y cuando no lo esperan, y ellos van a “implorar” para poder entenderla mejor. “Imploramos” si deseamos volvernos valientes para una prueba severa. Algunas personas “imploran” para pedir algún favor del Gran Espíritu, como curar a un pariente enfermo. También “imploramos” por una acción de gracias por algún gran regalo que el Gran Espíritu nos haya dado. Pero quizá la razón más importante para “implorar” es que nos ayude a entender nuestra unión con todas las cosas, a saber que todas las cosas son parientes nuestros.

Cuando una persona desea “implorar”, acude con el Hombre de Medicina (shamán) con un tabaco. “Yo deseo “implorara” una visión y ofrecerle mi pipa a Wakan Tanka. Necesito tu ayuda y guía, y deseo que envíes una voz a los Poderes superiores en mi nombre.

El Hombre de Medicina (shamán) ora, sosteniendo la pipa hacia los cielos.

“Todos los poderes del mundo, los cielos y las gentes de las estrellas, y los sagrados días rojo y azul; todas las cosas que se mueven en el universo, en los ríos, los arroyos, los manantiales, todas las aguas, todos los árboles que están de pie, todos los pastos de nuestra Abuela, todas las gentes del universo, ¡Escuchen! Este joven pedirá una relación sagrada con todos ustedes, para que sus generaciones por venir aumenten y vivan de una forma sagrada.

“¡Tú, Gran Alado, allí donde el sol se pone, guardián de nuestra pipa sagrada, ayúdanos! ¡Ayúdanos a ofrecer esta pipa a Wakan Tanka, para que Él pueda bendecir a este joven!”

El anciano ofrece la pipa a las seis direcciones sagradas y se la ofrece al “Implorador” de una visión, este la ofrece al cielo y hace una oración.

Cuando llega el día elegido, e. “Implorador” construye un Inipi (temascal) para purificación, seleccionando dieciséis sauces pequeños, antes de cortarlos, el “implorador” les lleva una ofrenda de tabaco, “Hay muchos tipos de árboles, pero es a ti a quien yo he elegido para ayudarme, ¡Yo te tomare pero en lugar habrá otros!”

De una manera sagrada el “implorador”, también reúne las piedras y la salvia, y hace un manojo de 5 ramitas largas y 5 manojos de 12 ramitas pequeñas.

También reúne un poco de tabaco Ree, kinnikinnik, una tabla para cortar tabaco, piel para las bolsas de ofrendas de tabaco, pasto dulce, una bolsa de tierra sagrada, un cuchillo y una hacha de piedra.

Cuando la choza de purificación ha sido construida, el Hombre de Medicina entra en la choza y se sienta al oeste, el “implorador” entra después y se sienta al norte, luego entra un ayudante y se sienta al sur del Hombre de Medicina. El Hombre de Medicina o shamán quema pasto dulce y ellos se purifican a si mismos con el humo. La bolsita de tierra también es purificada, y entonces se esparce cuidadosamente en círculo dentro del ombligo. Esto se hace despacio y con reverencia, pues esta tierra representa al universo entero. El hombre de medicina marca cuatro puntos alrededor del agujero, primero al oeste, luego al norte, al este y al sur. Luego dibuja una línea en la tierra del oeste al este, y otra de norte a sur en forma de cruz. Todo esto es muy sagrado, porque establece los cuatro grandes Poderes del universo y también el centro, que es el lugar donde reside Wakan Tanka.

El hombre de medicina entonces sostiene la pipa encima del humo, para purificarla. Purifica todo el equipo sagrado. Luego toma la tabla para cortar tabaco y empieza a cortar y mezclar el

kinnikinnik. Cada vez que corta un pedacito de tabaco, le ofrece a una de las direcciones del mundo. Cuando la mezcla esta hecha, toma la pipa con su mano izquierda y, sosteniendo una pizca de kinnikinnik con su mano reza.

¡Wakan Tanka, mi Padre y Abuelo, Tú eres primero y siempre lo has sido! Mira a este joven aquí, quien desea recorrer el camino sagrado. Él te ofrecerá esta pipa. ¡Sé misericordioso con él y ayúdalo!

“El primero en ser colocado en la pipa eres Tú, Poder Alado del Oeste. Tú y Tus guardias son antiguos y sagrados. ¡Mira! Hay un lugar para Ti en la pipa. ¡Ayúdanos!

El hombre de medicina coloca este tabaco en la pipa, luego sostiene otra pizca hacia el norte, este y sur, orando a las cuatro direcciones y pidiéndoles su ayuda. Entonces sostiene una quinta pizca de tabaco hacia los cielos, hacia el águila Moteada.

“O Wambli Galeshka, que vuelas en circulo en los cielos más altos, tú ves todas las cosas en los cielos y en la tierra. Este joven está apunto de ofrecerle su pipa a Wakan Tanka, para poder obtener conocimiento. Ayúdalo, y a todos los que le envían sus voces a Wakan Tanka a través de Ti. Hay un lugar para Ti en la pipa. ¡Ayúdanos!

Ahora sostiene una pizca de tabaco a la Tierra.

“¡O Unchi, Ina, nuestra Abuela y Madre, Tú eres sagrada! Sabemos que nuestros cuerpos han venido de Ti. Este joven desea volverse uno con todas las cosas y obtener conocimiento. ¡Por el bien de todas tus gentes Ayúdalo”!

Así la Tierra, que está ahora en el tabaco, se coloca en la pipa, y de esta manera los seis poderes aquí se han vuelto Uno. Pero para asegurarse de que todas las gentes están incluidas en la pipa, el hombre de medicina ofrece unos granos pequeños de tabaco para el sagrado Pájaro Rey, la alondra, el mirlo, el pájaro carpintero, el pinzón de las nieves, el cuervo, la urraca, la paloma, el halcón, el halcón real y el águila calva. Lo que queda de tabaco se ofrece para el joven que está a punto de “implorar” una visión.

La pipa entonces se sella con sebo, pues el “implorador” se la llevará con él cuando vaya a la cima de la montaña. Allí, la ofrecerá a Wakan Tanka, pero no la fumará hasta que termine de “implorar” y regrese con el hombre de medicina”

El hombre de medicina, el “implorador” y los ayudantes se purifican entonces con una ceremonia de Inipi.

Se traen tres caballos, y dos de ellos son cargados con los manojos de ramitas y algo de salvia sagrada. El “implorador” monta en el tercer caballo. Todo este tiempo él está llorando lastimeramente, sosteniendo su pipa delante de él.

Cuando llegan al pie de la montaña elegida, los ayudantes se adelantan con todo el equipo para preparar el lugar sagrado en la cima. Van directamente al lugar que ellos han elegido para ser el centro y colocan todo el equipo allí. En este centro, primero hacen un agujero en el que colocan un poco de kinnikinnik, y luego colocan un poste largo con las ofrendas atadas en la parte superior. Uno de los ayudantes entonces camina aproximadamente 10 pasos hacia el oeste, y de la misma manera coloca un poste aquí, atándole ofrendas. Luego regresa al centro, donde recoge otro poste y lo coloca al norte, regresando de nuevo al centro. De la misma manera coloca postes en el este y en el sur.

Todo este tiempo el otro ayudante ha estado haciendo una cama de salvia al centro, para que cuando el “implorador esté cansado, pueda recostarse con su cabeza contra el centro y sus pies estirados hacia el este. Los ayudantes entonces se retiran.

El “implorador” ahora se quita los mocasines e incluso el taparrabo, y camina solo hacia la cima de la montaña, sosteniendo su pipa delante de él y cargando una manta de búfalo que usara por la noche. Mientras camina, llora continuamente.

“¡Wakan Tanka, unshimala ye oyate wani wachin cha!” (Gran Espíritu, se misericordioso conmigo para que mi gente pueda vivir!)

AL entrar en el lugar sagrado, el “implorador” va directamente al poste del centro, donde se para de cara al oeste y, sosteniendo la pipa con ambas manos, continúa llorando. Luego caminando muy despacio, va al poste del oeste, donde ofrece a la misma una oración, y luego regresa al centro. De la misma manera va a los postes del norte, este y sur, siempre regresando al centro cada vez. Luego eleva su pipa a los cielos, pidiendo ayuda a los alados y a todas las cosas, apuntando luego el tallo de la pipa hacia la Tierra, pidiendo la ayuda de todo lo que crece en nuestra Madre.

El “implorador” debe hacerlo todo muy despacio y de una manera tan sagrada, que a menudo le puede tomar una hora o dos para terminar una de estas rondas. No puede moverse de ninguna otra manera que ésta, que es la forma de una cruz, aunque puede quedarse en cualquiera de los puntos todo el tiempo que desee. Esta forma tiene mucho poder, pues siempre que regresamos al centro, sabemos que es como si estuviéramos regresando a Wakan Tanka, que es el centro de todo. Y aunque podemos pensar que nos estamos alejando de Él, tarde o temprano nosotros y todas las cosas debemos regresar a El.

Esto es lo que hace todo el día, rezando constantemente en silencio, pues el Gran Espíritu está en todas partes y escucha lo que está en nuestras mentes y nuestros corazones, y no es necesario hablarle en voz alta.

El “implorador” debe estar alerta para reconocer a cualquier mensajero que el Gran Espíritu pueda enviarle, pues ellos a menudo llegan en la forma de un animal, incluso uno tan pequeño y tan aparentemente insignificante como una pequeña hormiga. También debe notar si viene algún pajarito, o quizás incluso una ardilla. Al principio los animales o los alados pueden ser salvajes, pero pronto se vuelven dóciles y los pájaros se paran en los postes, o quizás incluso hormigas pequeñas o gusanitos caminen por la pipa. Las criaturas más importantes de todas son los alados, porque son las que están más cerca de los cielos, y no están atados a la tierra como las gentes de cuatro pies o las pequeñas gentes que se arrastran. Pero todas estas gentes son importantes, pues a su propia manera son sabios y pueden enseñarnos mucho a los hombres, si tenemos humildad ante ellos.

Por la tarde el “implorador” está muy cansado, pues no puede comer ni beber nada durante los días que llora una visión. Puede dormir en la cama de salvia, apoyando su cabeza contra el poste del centro, pues aunque el duerma, está cerca de Wakan Tanka, y con mucha frecuencia las visiones más poderosas nos llegan durante el sueño. Las visiones no son meramente sueños, porque son mucho más reales y poderosas y no vienen de nosotros, sino de Wakan Tanka.

Los Seres del Trueno podrían venir en las tardes, y aunque son muy aterradores, traen mucho bien, y ponen a prueba nuestra fuerza y resistencia. Ellos también nos ayudan a comprender cuan verdaderamente pequeños e insignificantes somos, comparados con los grandes poderes de Wakan Tanka.

Todo esto debe hacer el “implorador” durante los cuatro días, Al final de este periodo, los ayudantes vienen con sus caballos y llevan al “implorador” con su pipa de regreso al campamento, donde este inmediatamente entre en el Inipi que ya ha sido dispuesto para él. El hombre de medicina y los otros hombres también entran en el Inipi.

“Has enviado una voz con tu pipa a Wakan Tanka, Esta pipa ahora es muy sagrada, pues el universo entero ahora la ha visto. ¡Así que dinos la verdad y asegúrate de no inventar nada! Puesto que estas a punto de poner esta pipa en tu boca, debes decirnos nada más que la verdad. La pipa es wakan y sabe todas las cosas; tú no puedes engañarla. ¡Hechetu Welo!

El hombre de medicina ahora quita el sebo del cuenco de la pipa y la enciende. El “implorador” cuenta su experiencia, y cada vez que dice algo de importancia, todos los hombres en la choza gritan “¡Hi ye!” Cuando termina de contar, el hombre de medicina le da la pipa. Él la abraza y la pasa entonces a todos. Se introducen más piedras en la choza, la puerta se cierra y la ceremonia de Inipi empieza.

“O Wakan Tanka, Tú has establecido una relación con este joven, y a través de esta relación él traerá fuerza a su gente. Los que ahora estamos sentados aquí representamos a toda la gente, y por lo tanto todos nosotros te damos las gracias, Wakan Tanka. Todos elevamos nuestras

manos hacia Ti y te agradecemos esta comprensión y esta relación que Tú nos has dado. ¡Se siempre misericordioso con nosotros! ¡Que esta relación exista hasta el fina!

Tomado de The Sacred Pipe. Elk’s Account of the Seven Rites of the Oglala Sioux, registrado y editado por Joseph Epes Brown